Dos proyectos que parecen “una web” pueden requerir cantidades de trabajo muy distintas. El precio no depende solo del número de páginas: también cambia con la arquitectura, el contenido, las integraciones y el nivel de diseño.
El alcance tiene que poder explicarse
Una propuesta profesional define qué páginas, funciones, idiomas y entregables incluye. Un precio fijo tiene sentido cuando esas variables están limitadas. Si todavía no se conocen, es más honesto trabajar con un precio de partida y cerrar la propuesta después.
Qué suele aumentar el trabajo
- Diseño y componentes completamente personalizados.
- Catálogos, áreas privadas o procesos de compra.
- Integraciones con herramientas externas.
- Redacción, fotografía o carga de mucho contenido.
- Varios idiomas y requisitos SEO amplios.
Cómo comparar propuestas
No compares solo la cifra final. Revisa el alcance, quién prepara el contenido, qué ocurre con el dominio, cómo se entrega el acceso y qué soporte existe después. Una propuesta más clara reduce sorpresas durante el proyecto.