No todos los problemas se resuelven con un rediseño. A veces la prioridad es técnica; otras, el contenido o la forma de medir. Estas señales ayudan a ordenar la revisión.
La experiencia móvil resulta incómoda
Textos pequeños, botones muy juntos, elementos que saltan mientras cargan o formularios difíciles de completar son problemas concretos que pueden medirse y corregirse.
Google no muestra las páginas importantes
Una indexación irregular, títulos repetidos o rutas duplicadas merecen una revisión antes de publicar más contenido.
La web tarda en responder
Imágenes demasiado pesadas, scripts innecesarios y una mala configuración de caché pueden afectar tanto a visitantes como al rastreo.
Nadie sabe quién mantiene el sistema
Si no hay copias comprobadas, responsables ni un proceso de actualización, el riesgo aumenta aunque la web parezca funcionar.
Las decisiones se toman sin datos fiables
Medir no significa instalar muchos rastreadores. Basta una configuración proporcionada, con consentimiento, para saber si las rutas y acciones principales funcionan.